
El comercio en el estado Sucre enfrenta serias dificultades debido a la crisis hídrica que lo afecta. Miguel Amendolara, presidente de la Cámara de Comercio de Cumaná, informó que las ventas y la producción han disminuido un 60%. Esta situación se relaciona directamente con la escasez de agua en la región.
Amendolara destacó la fortaleza y la resiliencia de los trabajadores, quienes han permitido que muchos negocios sigan operando. Sin este esfuerzo, la actividad económica hubiera colapsado por completo.
El gremio espera un informe del Colegio de Economistas de Sucre, que buscará evaluar el impacto económico acumulado hasta finales de abril. En respuesta a la crisis, se han coordinado envíos de cisternas desde Barcelona, cada una con un costo aproximado de 60 dólares.
Negocios como lavanderías requieren el suministro de una cisterna cada 48 horas, lo que incrementa de manera significativa los costos operativos semanales. Las empresas enlatadoras de atún y sardina son las más afectadas, ya que necesitan hasta 100.000 litros de agua diarios para funcionar. Amendolara advirtió que cubrir esta demanda a través de cisternas resulta costoso, lo que ha llevado a algunas empresas a detener su producción.
Amendolara también mencionó la ayuda asignada por la ONU, que ha destinado dos millones de dólares para afrontar la emergencia hídrica. Sin embargo, consideró que esta cantidad es insuficiente para atender la magnitud del problema. Propuso priorizar el abastecimiento de agua potable para la población y aumentar el uso de cisternas para comunidades vulnerables. Asimismo, sugirió fortalecer el apoyo a organismos como la Cruz Roja.
DCN/Agencias