
Este miércoles, el Gobierno de Javier Milei envió al Parlamento un proyecto de reforma electoral que busca eliminar los comicios primarios en Argentina. Según un comunicado oficial, la iniciativa tiene como fin corregir un sistema considerado ineficiente, para que la política sea más económica y transparente.
El proyecto propone la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), las cuales fueron creadas en 2011 con el objetivo de democratizar la representación política. Sin embargo, Milei ha calificado este proceso como un «experimento fallido» debido a sus altos costos y a la complejidad en su organización.
En el comunicado, se menciona que las primarias presidenciales de 2023 tuvieron un costo de 45 mil millones de pesos (32 millones de dólares) y no lograron definir internas relevantes. En el sistema actual, los candidatos deben obtener al menos el 1,5% de los votos en las PASO para poder participar en las elecciones generales. Todos los partidos deben participar, aunque no están obligados a presentar más de una lista.
El Gobierno argumenta que a partir de ahora, las primarias deben ser un asunto interno de los partidos, y no del Estado, aduciendo que los ciudadanos no deben financiar las disputas internas de los políticos.
Entre otros aspectos del proyecto, se propone elevar los requisitos de afiliación para registrar un partido y para mantener su personería jurídica. También se incorpora la afiliación digital, buscando modernizar los trámites y eliminar obstáculos burocráticos para nuevas expresiones políticas.
Asimismo, el proyecto plantea abolir el régimen de espacios publicitarios que deben ceder los medios de comunicación durante la campaña electoral. También se busca transparentar la financiación de los partidos, con la afirmación de que solo el 10% del dinero que financia las campañas es registrado, mientras que el 90% restante, considerado «plata negra», a menudo proviene de actividades ilícitas.
Finalmente, la reforma incluirá una «ficha limpia», que impedirá que personas condenadas por delitos dolosos se presenten a elecciones o ocupen cargos públicos. Argentina realiza elecciones de medio término cada dos años y comicios generales cada cuatro años.
DCN/Agencias