
El Banco de México ha decidido mantener la tasa de interés interbancaria a un día en 7%, haciendo una pausa en su ciclo de recortes. Esta decisión, tomada por unanimidad, se presenta en un contexto donde la inflación avanza lentamente y la actividad económica sigue débil, sin reflejar aún los efectos de los ajustes fiscales iniciados a principios de 2026.
Según el comunicado, la actividad económica global se está moderando y las tensiones comerciales persisten. En varias economías avanzadas, la inflación general mostró una ligera baja a finales de 2025, aunque la inflación subyacente permanece elevada. La Reserva Federal mantuvo su tasa de referencia sin cambios en enero, mientras que los mercados financieros internacionales han tenido un comportamiento mixto.
En México, la inflación general pasó de 3,80% en noviembre a 3,77% en la primera quincena de enero, una disminución leve atribuida al componente no subyacente. Sin embargo, la inflación subyacente subió de 4,43% a 4,47%, lo que indica que las presiones internas siguen siendo un reto para la política monetaria. Además, las expectativas de inflación para finales de 2026 han aumentado, y se prevé que se logre el objetivo de 3% recién en el segundo trimestre de 2027.
La economía mexicana creció en el cuarto trimestre de 2025, tras una caída previa. A pesar de este repunte, el banco destaca riesgos a la baja en el entorno internacional. La Junta de Gobierno del Banxico justificó la pausa en los recortes para evaluar el impacto de los cambios fiscales y revisar la situación económica antes de tomar nuevas decisiones. El banco también no descarta futuros ajustes a la tasa, siempre buscando un regreso ordenado a la meta de inflación.
DCN/Agencias