
Personal médico y pacientes ratifican la continuidad de los tratamientos renales con planes de contingencia
A pesar de la destrucción del almacén central de insumos de diálisis en La Guaira, tras un bombardeo del Gobierno de Estados Unidos, las dos unidades de hemodiálisis del estado siguen operativas, según informaron autoridades sanitarias locales y pacientes.
La doctora Nelare Bermúdez, autoridad sanitaria del estado, realizó una inspección en la unidad de diálisis de la Clínica Popular Doctora Alfredo Machado de Catia La Mar, donde confirmó el funcionamiento de ambas unidades, incluida la del hospital José María Vargas. Aun así, reconoció el severo impacto que el ataque tuvo en el depósito de insumos.
“Recientemente sufrimos un bombardeo que destruyó nuestros insumos esenciales para los próximos tres meses”, comentó Bermúdez, quien también resaltó que continuarán luchando para garantizar los servicios de salud.
Plan de contingencia activado
Ante la escasez, se implementó un plan de contingencia. Joel Riva, paciente en Catia La Mar, explicó: “Vamos a tener un plan donde asistiremos dos días a la semana al tratamiento, en lugar de los tres habituales. Esperamos que esto se resuelva pronto”.
Maritza Arana, otra paciente, agregó que “nos están garantizando la atención, las enfermeras están pendientes de nosotros”. Aunque expresó su temor por el bombardeo, se mostró esperanzada: “Con fe, saldremos de esto”.
Llamado a la calma
La doctora Bermúdez pidió a la población mantener la calma, asegurando que seguirán atendiendo a los pacientes a través de la red de consultorios populares, ambulatorios y hospitales, los cuales, según afirmó, están siendo abastecidos por el Gobierno Nacional. También hizo un llamado a la unidad nacional: “Nos unimos en una voz por la paz, que ninguna ambición internacional acabe con la tranquilidad de Venezuela”.
Las autoridades sanitarias y el Ivss denunciaron el bombardeo como un ataque cobarde que pone en riesgo a más de 9.000 pacientes renales. Aunque la operatividad se sostiene, se realiza bajo un esquema ajustado que refleja la gravedad de los daños a la infraestructura médica del país.
DCN/Agencias