
El Gobierno de Perú anunció que no destinará más recursos públicos a Petroperú, empresa calificada como “deficitaria” por el primer ministro Ernesto Álvarez. Durante una conferencia de prensa, Álvarez indicó que están preparando una propuesta para el próximo presidente, la cual definirá el futuro de la petrolera, que atraviesa pérdidas significativas y enfrenta presiones de acreedores.
Petroperú reportó una pérdida de US$774 millones el año pasado y anticipa un déficit de US$223 millones para este año. La empresa estima que no registrará utilidades hasta 2026. Actualmente, enfrenta dificultades con proveedores y acreedores debido a las deudas generadas por la modernización de la refinería de Talara, un proyecto que alcanzó un costo de US$6.500 millones, más del doble de lo inicialmente previsto.
Álvarez, aunque descartó la venta de Petroperú, cuestionó la magnitud de la inversión en Talara, señalando que no se justifican los gastos. Afirmó que, si el Estado quisiera vender la empresa, no recuperaría «ni siquiera la mitad» de lo invertido.
El primer ministro fue claro en que no se seguirá financiando a una empresa con problemas económicos. Esta decisión deja a Petroperú en una situación incierta, con un directorio reestructurado y un plan en desarrollo que deberá ser revisado por la nueva administración. El futuro de la empresa, considerada estratégica, dependerá de su capacidad para estabilizar sus finanzas y recuperar la confianza del mercado.
DCN/Agencias