
El pasado viernes 8 de mayo de 2026, el exvicepresidente de Venezuela, Tareck El Aissami, compareció ante el Tribunal Tercero de Terrorismo, marcando su primera declaración pública tras más de dos años de silencio. Durante la audiencia, El Aissami acusó de violaciones a los derechos humanos al exfiscal general Tarek William Saab y otros altos funcionarios, señalando que sufrió torturas y un aislamiento extremo durante su reclusión.
El Aissami relató que fue detenido el 9 de abril de 2024, cuando encapuchados ingresaron a su casa sin orden judicial, golpearon a su esposa y lo arrestaron. Aseguró que estuvo en una celda de menos de tres metros cuadrados en el Batallón de la Policía Militar en Fuerte Tiuna, con condiciones que calificó de inhumanas.
Entre las denuncias, mencionó la tortura lumínica, donde un reflector estuvo encendido sobre su cama durante ocho meses, y el aislamiento, ya que no pudo ver a su familia ni a sus abogados en más de dos años. También lamentó la falta de higiene, mencionando que pasó meses sin poder cortarse el cabello o afeitarse.
El Aissami recordó momentos tensos en los que Saab lo encontró en el piso de su celda, donde supuestamente le hizo comentarios despectivos y amenazas psicológicas. En su relato, también afirmó que le negaron el derecho a elegir abogados y que fue sometido a presiones durante los interrogatorios.
Sobre las acusaciones de un presunto desfalco de 23.000 millones de dólares, rechazó la cifra y defendió su gestión en el sector petrolero. Además, denunció negligencia médica, mencionando que se le negaron tratamientos y que fue forzado a salir del hospital tras una cirugía de hernia. Terminar su comparecencia pidiendo un juicio público y transparente.
DCN/Agencias