
El periodista digital Rory Branker, arrestado en febrero de 2025 y liberado en 2026 bajo medidas cautelares, ha denunciado múltiples violaciones a sus derechos humanos durante su reclusión, incluyendo torturas físicas y psicológicas a manos de funcionarios de seguridad.
En una entrevista con el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), Branker relató que al inicio de su detención fue trasladado a celdas de aislamiento donde sufrió torturas. Afirmó que los guardias lo asfixiaron con una capucha para intentar obtener información sobre sus colegas, pero al no tener pruebas, desconocían cómo proceder con su caso.
Branker estuvo en cinco prisiones diferentes antes de su excarcelación. Durante su detención, le informaron que, de ser liberado, tendría que abandonar el país. A pesar de estar fuera del sistema penitenciario, el acoso judicial continúa. Su solicitud de amnistía fue rechazada por un juez, manteniendo así en pie los cargos en su contra, que incluyen terrorismo, traición a la patria, conspiración e incitación al odio.
Actualmente, se encuentra con prohibición de salida del país y debe presentarse semanalmente ante los tribunales.
DCN/Agencias