
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, calificó este jueves al líder cubano Raúl Castro como un «fugitivo» de la justicia estadounidense, aunque no dio detalles sobre planes para su arresto. Las declaraciones surgen un día después de que el Departamento de Justicia de EE. UU. presentara cargos de asesinato contra Castro por el derribo de dos avionetas de una organización de exiliados cubanos hace 30 años.
Rubio, al hablar con la prensa en Miami antes de un viaje oficial a Suecia e India, enfatizó: «No voy a hablar de cómo lo traeríamos aquí. ¿Por qué le diría a los medios cuáles son nuestros planes al respecto? En definitiva, en ese punto se ha convertido en un fugitivo de la Justicia estadounidense». Añadió que cualquier anuncio sobre el tema se haría en su debido momento.
El funcionario subrayó que las pruebas contra Castro son «claras», dado que él mismo, en diversas ocasiones, ha proclamado que ordenó el derribo de aviones civiles. Castro, de 94 años, ha sido señalado en relación con la muerte de cuatro aviadores de la organización Hermanos al Rescate en 1996, cuando ocupaba el cargo de ministro de Defensa.
Una grabación de junio de ese año, en la que Castro supuestamente confiesa haber ordenado el ataque, juega un papel central en la investigación. Este nuevo desarrollo ha generado especulaciones sobre si la Administración de Donald Trump está considerando acciones similares a las que tomó en enero pasado en Venezuela, donde se presentó un caso contra Nicolás Maduro por narcotráfico.
La acusación contra Castro representa un aumento en la presión que EE. UU. ha ejercido sobre Cuba, en medio de sanciones impuestas y las advertencias anteriores de Trump sobre «tomar el control» del país caribeño.
DCN/Agencias