
La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) expresó este domingo su «profunda consternación y dolor» ante la muerte de Víctor Quero Navas, ocurrida el año pasado bajo custodia del Estado y confirmada por el gobierno tras una larga búsqueda por parte de su madre. En un comunicado emitido por el Día de la Madre, la CEV pidió al Ministerio Público y a la Defensoría del Pueblo actuar «con verdadera autonomía e independencia».
La nota enfatiza la necesidad de esclarecer las responsabilidades penales y administrativas de los funcionarios que, «por acción u omisión», permitieron que un joven venezolano muriera sin acceso a su familia. La CEV se solidarizó con Carmen Navas, madre de Víctor, describiéndola como un símbolo del sufrimiento de muchas familias venezolanas.
Además, la CEV recordó que el Estado tiene el deber de garantizar la vida y la integridad de los privados de libertad. Se denunciaron, también, «signos de falta de transparencia» debido a que se proporcionó información contradictoria a la familia sobre el paradero de Quero, quien falleció en julio de 2025. Este hecho es considerado una violación grave a la ética pública y podría implicar desaparición forzada.
Sobre la exhumación del cuerpo, la CEV pidió que expertos internacionales validen los hallazgos para esclarecer la verdad y determinar responsabilidades. El Ministerio del Servicio Penitenciario confirmó el deceso el jueves y detalló que Quero estaba recluido en la cárcel El Rodeo I desde enero de 2025 y falleció tras una complicación de salud.
La Defensoría del Pueblo solicitó una investigación exhaustiva, mientras que la fiscalía inició las averiguaciones. Por su parte, la líder opositora María Corina Machado exigió la liberación de todos los presos políticos, lamentando la muerte de Quero Navas. ONG reportan que 27 detenidos por motivos políticos han fallecido bajo custodia estatal desde 2014.
DCN/Agencias