
Las interrupciones del servicio eléctrico están afectando a comerciantes y habitantes de los 23 municipios del estado Mérida, quienes describen la situación como crítica. Los merideños han reportado daños en sus electrodomésticos y en los alimentos debido a la falta de refrigeración, ya que los cortes de energía se prolongan en algunos casos por más de diez horas diarias.
Los comerciantes, especialmente los que no disponen de plantas eléctricas, están experimentando un impacto considerable en sus ventas. Estos grupos han señalado que, durante los cortes, la señal de las conexiones a internet se vuelve ineficaz, lo que dificulta las transacciones a través de los puntos de venta bancarios.
En medio de esta crisis, la población se enfrenta a desafíos diarios, tanto en el hogar como en los negocios, a medida que las fallas eléctricas continúan afectando su calidad de vida y la operatividad económica de la región.
DCN/Agencias