El economista Manuel Sutherland destacó que el reciente aumento de bonificaciones, anunciado por el gobierno el 30 de abril, no cambia la situación fundamental de los trabajadores. En una entrevista para Fedecámaras Radio, mencionó que este ajuste se realizó un día antes del Día del Trabajador, pero el salario mínimo se mantiene en 130 bolívares.
Sutherland precisó que el bono de guerra económica de 200 dólares y el bono de alimentación de 40 dólares no son suficientes para compensar la pérdida del poder adquisitivo acumulada. Afirmó que en los últimos cinco años, el Ejecutivo ha priorizado los incrementos de bonificaciones sobre un ajuste salarial que refleje la realidad económica del país.
El economista añadió que estos pagos deberían considerarse parte del salario, de acuerdo al artículo 104 de la Ley Orgánica del Trabajo. Sin embargo, resaltó la escasez de información sobre la nómina estatal, lo que limita cualquier discusión técnica al respecto. Además, indicó que hay “muy poca transparencia” sobre cuántas personas reciben estos pagos, en qué condiciones y con qué frecuencia.
Esta falta de claridad impide el diseño de una política salarial más efectiva. Sutherland también criticó la gestión de los recursos públicos, subrayando que el Estado tiene la capacidad de ofrecer mejores salarios, aunque enfrenta un “desorden” en su política económica y cambiaria que obstaculiza una administración adecuada.
Finalmente, destacó que sin una reforma integral que incluya transparencia y un ajuste real del salario, los trabajadores seguirán lidiando con un entorno incierto, caracterizado por ingresos desiguales y una estructura de remuneración que no se ajusta al costo de vida.
DCN/Agencias