En abril de 2026, el consumo en Venezuela creció un 13% en comparación con el mismo mes del año anterior, a pesar de un aumento de precios del 29%, de acuerdo con Atenas Grupo Consultor. Alexander Cabrera, director de la firma, destacó que esta tendencia es inusual en América Latina, donde un incremento de precios tan significativo generalmente provoca una caída en los volúmenes.
Cabrera detalló que el mercado venezolano está segmentado en tres grupos. Un 7% de los hogares posee ingresos superiores a 1.500 dólares mensuales, lo que les permite consumir sin estar tan pendientes de los precios y solicitar productos innovadores y de alta gama. Otro 29% tiene ingresos cercanos a 800 dólares, lo que les lleva a comparar precios y evaluar rendimientos antes de comprar, aunque mantienen su consumo dentro de un rango establecido.
El 64% restante se enfoca en el precio, optando por formatos más pequeños, compras fraccionadas y reposiciones diarias.
Cabrera también observó que cada vez más hogares están adoptando un modelo de consumo diario, lo que cambia la percepción del poder adquisitivo. Contó el caso de un trabajador en Maracaibo que gana 15 dólares diarios, lo que suma más de 300 dólares al mes, aunque no lo ve de esa forma. Esto explica el crecimiento en el consumo a pesar de las limitaciones de ingreso.
Por otro lado, Atenas Grupo Consultores midió la confianza del consumidor este año a través de un índice basado en expectativas personales, del país y poder adquisitivo. La expectativa personal ha mejorado respecto a 2022, impulsada por la dolarización, mientras que la expectativa sobre el país ha disminuido. Cabrera resumió: “La gente está contenta, pero no sabe qué rumbo tomará el país”.
Con información de Unión Radio
DCN/Agencias