
El pasado sábado 23 de mayo, la Embajada de Estados Unidos en Caracas llevó a cabo un simulacro militar de evacuación. Este ejercicio, que coincide con la reapertura de la sede diplomática tras la salida del expresidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, involucró el aterrizaje de dos aeronaves militares en el recinto.
Desde temprano, medios de comunicación tanto nacionales como internacionales, como Venezolana de Televisión, se ubicaron en el mirador de la Urbanización Valle Arriba, donde tenían una vista clara de la embajada estadounidense. La atención del público fue notable, ya que decenas de vecinos de la zona y otras partes de Caracas, como Montalbán y Las Mercedes, se presentaron para observar el evento.
Las aeronaves, identificadas como MV-22B Osprey, fueron parte de un ejercicio que incluyó la llegada del general Francis L. Donovan, comandante del Comando Sur. Durante el simulacro, se documentó el descenso de cerca de 20 personas, entre ellos civiles y personal militar, aunque la prensa no tuvo acceso al área de la embajada.
En los alrededores, se vio la presencia de funcionarios de PoliBaruta y del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin). A pesar de que hubo vigilancia en la zona, el tránsito y el acceso peatonal no fueron restringidos.
Tras aproximadamente 50 minutos de actividades, las aeronaves dejaron la embajada, mientras algunos ciudadanos especulaban sobre las implicaciones del simulacro. Observadores utilizaron binoculares para seguir de cerca el evento y grabaron el despegue de las aeronaves.
DCN/Agencias