
Más de 20 años después de uno de los episodios más tumultuosos en la política venezolana, Héctor Rovaín, Erasmo Bolívar y Luis Molina, exfuncionarios de la desaparecida Policía Metropolitana de Caracas, recuperaron su libertad el 19 de mayo de 2026. Los tres habían estado detenidos durante 23 años por los hechos del caso Puente Llaguno.
Segú n diversas organizaciones de derechos humanos y representantes legales, el caso estuvo marcado por motivaciones políticas, siendo considerado uno de los más controversiales del país.
El suceso fue precipitado el 11 de abril de 2002, cuando una masiva marcha opositora hacia el Palacio de Miraflores se tornó violenta, con enfrentamientos en las cercanías del Puente Llaguno y la avenida Baralt. Según cifras oficiales, 19 personas perdieron la vida y se reportaron numerosos heridos.
Durante esos incidentes, conocidos como La Masacre de El Silencio, los funcionarios policiales participaron en el control del orden público en medio de un escenario caótico de disparos y disturbios. En abril de 2003, comenzaron las detenciones de varios involucrados, incluyendo a Rovaín, Bolívar y Molina, quienes fueron acusados de homicidio calificado, lesiones y uso indebido de armas.
El proceso judicial se extendió por años y estuvo rodeado de controversias. Las defensas argumentaron que las pruebas balísticas no establecieron de manera concluyente que las armas de los funcionarios causaron las muertes. Civiles acusados de disparar desde el puente fueron absueltos en 2003, lo que levantó más críticas sobre el manejo judicial del caso.
El 3 de abril de 2009, fueron condenados a 30 años de prisión. Organismos como Foro Penal señalaron que ya cumplían los requisitos para alternativas de pena. En 2021, fueron trasladados a otro centro penitenciario, donde sus familias denunciaron la precariedad de sus condiciones.
Finalmente, el 19 de mayo de 2026, su excarcelación fue celebrada por defensores de derechos humanos y dirigentes opositores, quienes habían pedido su liberación durante años.
DCN/Agencias