La inflación interanual en Venezuela alcanzó un 650% en marzo de 2026, según datos del Banco Central de Venezuela. El economista y profesor Leonardo Argüello comentó que este nivel se aproxima a una situación hiperinflacionaria, evidenciando desequilibrios que requieren un plan macroeconómico integral.
Argüello destacó que no es suficiente con intervenir en el mercado cambiario para satisfacer parcialmente la demanda de divisas. Afirmó que la inflación solo puede ser controlada con un conjunto de medidas coordinadas que impongan límites graduales al aumento de precios.
Entre los factores que impulsan la inflación, Argüello señaló la pesada carga tributaria sobre el sector privado. Las empresas destinan más de la mitad de sus ingresos al pago de impuestos, lo que limita su capacidad de operación y afecta la formación de precios.
El encaje legal, que actualmente se sitúa en 70%, también se menciona como un freno a la actividad industrial y al crédito. Argüello comparó esta cifra con la de otras economías latinoamericanas, donde el encaje ronda el 20%, lo que permitiría mayor dinamismo financiero.
El académico también identificó el gran tamaño del Estado como un factor que incrementa el gasto público y el déficit fiscal. La existencia de varias instituciones y empresas estatales ha impactado las cuentas públicas, contribuyendo a la contracción económica registrada entre 2012 y 2014, cuando la economía se redujo un 30%.
Argüello reconoció ciertos avances en transparencia, especialmente la decisión del BCV de auditar sus cifras. Sin embargo, enfatizó que aún falta información relevante, sobre todo en lo que respecta al presupuesto nacional, necesitando fortalecer los mecanismos de control institucional.
Finalmente, argumentó que la pérdida de institucionalidad ha debilitado el control fiscal, mencionando que la estructura encabezada por la Contraloría General ha disminuido, complicando la supervisión del gasto público.
DCN/Agencias