El presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, comunicó que la política monetaria está adecuadamente preparada para manejar un potencial choque de oferta prolongado debido a la guerra en Medio Oriente, que podría impactar en la inflación y ralentizar la economía estadounidense.
Williams indicó que es posible que parte del efecto de la crisis se revierta este año si se reducen las interrupciones en el suministro energético. Sin embargo, también advirtió que un conflicto más amplio podría tener consecuencias más graves en los precios y en el crecimiento económico.
El funcionario señaló que el conflicto puede provocar un aumento en los costos intermedios y en los precios de las materias primas, afectando el dinamismo económico. Además, mencionó que ya se están sintiendo presiones inflacionarias en productos y servicios más allá del sector energético.
Se destacó que los altos precios de la energía están generando incrementos en los costos de combustible, así como en tarifas de vuelo, alimentos, fertilizantes y otros bienes de consumo. No obstante, destacó que la postura actual de la política monetaria busca equilibrar los riesgos relacionados con el empleo y la estabilidad de precios. Varios miembros de la Fed han expresado preferencia por mantener las tasas de interés estables en la próxima reunión del 28 y 29 de abril.
Williams pronostica que la economía de EE. UU. crecerá entre 2% y 2,5% este año, con una tasa de desempleo estimada entre 4,25% y 4,5%. Mencionó que el mercado laboral presenta señales mixtas: los indicadores más concretos sugieren estabilidad, mientras que las encuestas indican un leve debilitamiento. También espera que la inflación general cierre el año entre 2,75% y 3%, y que se modere hacia el objetivo del 2% para 2027.
Con información de Bloomberg.
DCN/Agencias