
Dos niñas de seis años, una de ellas de nacionalidad venezolana, habrían sufrido abusos en los baños de la escuela Miguel Grau Seminario, ubicada en El Agustino, Perú. Los padres de las menores protestaron frente a la institución tras denunciar los ataques que habrían sido perpetrados por alumnos de grados superiores durante el horario escolar.
El caso fue descubierto cuando las madres se dieron cuenta de lesiones visibles en el cuello de una de las niñas. Ambas infantes compartieron lo ocurrido con sus familias. Según una de las madres, se percataron de la situación por el chupetón que tenía su hija y comenzaron a indagar. Fue entonces cuando las dos menores revelaron los abusos.
Una de las niñas fue encontrada dentro del baño, amordazada y con las manos atadas. La otra, al tratar de buscarla, terminó siendo retenida por los mismos alumnos. La madre señaló que su hija fue hallada con cinta de embalaje en la boca y con un cordón de zapato atado a las manos.
Otra madre también denunció que su hija fue sujeta por un estudiante mientras intentaba ayudar a su compañera. Relató que su hija tenía un chupetón y, al preguntar, escuchó que otro niño le había agarrado y tocado indebidamente.
Los padres afirmaron que la docente estaba al tanto de lo ocurrido, pero no reportó el incidente de inmediato a las autoridades ni a los padres, minimizando la situación al calificarla como «un juego de niños». Los familiares expresaron su descontento por la falta de respuesta adecuada de la dirección del colegio y decidieron no enviar a sus hijos a clases, exigiendo garantías de seguridad.
Algunas madres afirmaron que querían justicia y que sus hijas no estaban seguras en la institución. Solicitaron intervención de autoridades educativas y de protección infantil para investigar los hechos y determinar responsabilidades.
La directora del colegio, Miriam Vergaray López, no hizo comentarios sobre las acusaciones. Hasta el momento, la institución no ha emitido ningún comunicado oficial respecto al caso.
DCN/Agencias