
El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha anulado el mapa electoral de Luisiana, que aseguraba la representación de la comunidad negra, semanas antes de las elecciones de medio término programadas para noviembre.
El asunto se centra en la sección 2 de la Ley de Derechos al Voto de 1965, diseñada para remediar siglos de exclusión y garantizar el derecho al sufragio de las comunidades afroamericanas en el país. En febrero de 2022, la legislatura de Luisiana, con mayoría republicana, aprobó un mapa que contaba solo con un distrito de mayoría negra de seis, a pesar de que un censo anterior había revelado que un tercio de la población de Luisiana era negra.
Este mapa fue objeto de disputa judicial, y una jueza determinó que violaba la ley de 1965, ordenando la creación de un segundo distrito de mayoría negra. Sin embargo, el Tribunal Supremo, con una mayoría conservadora, decidió que la creación de este nuevo distrito «viola la Decimocuarta Enmienda», argumentando que priorizar la raza discrimina a los votantes blancos.
La NAACP calificó el fallo como un «golpe devastador» y expresó que abre la puerta a «políticos corruptos» que podrían manipular el sistema y silenciar a comunidades enteras. En un comunicado, señalaron que el Tribunal Supremo traiciona a los votantes negros y a la democracia de Estados Unidos, representando un retroceso en los logros alcanzados a lo largo de la historia del país.
La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles en Luisiana también se pronunció, considerándolo una traición al legado del movimiento por los derechos civiles y advirtiendo que la representación de votantes negros, latinos y nativos dependerá más de la buena voluntad de las legislaturas que de la ley. Argumentaron que, en la práctica, esto significa que, incluso donde la discriminación racial sea evidente, las comunidades perderán la herramienta fundamental para evitar que los estados creen distritos que disminuyan su poder político.
DCN/Agencias