
La Santa Sede reafirmó su independencia diplomática tras las tensiones con la administración estadounidense. El papa León XIV, en declaraciones recientes, dejó claro que no planea participar en un debate directo con el presidente Donald Trump sobre el conflicto bélico con Irán.
“No me interesa en absoluto debatir con el presidente”, destacó el Sumo Pontífice, enfatizando que su enfoque sigue siendo la misión religiosa: “Seguiré predicando el mensaje evangélico de paz”.
En sus comentarios, el Papa aludió a la controversia mediática que ha marcado su relación con el gobierno de los Estados Unidos desde el inicio de su gira oficial. Según León XIV, el malentendido se originó en las declaraciones realizadas por el presidente Trump en el primer día de su viaje.
Aunque el Papa se mostró reticente a participar en un debate político, mantuvo una postura firme sobre la retórica militarista. Reiteró que la amenaza de Trump de “aniquilar la civilización iraní” es “verdaderamente inaceptable”. Esta afirmación ha sido un factor importante en el deterioro de la relación entre el Vaticano y la Casa Blanca.
Con estas declaraciones, el Vaticano intenta cerrar el capítulo de las interpretaciones y redirigir el enfoque hacia un llamado global al cese de hostilidades, preservando su autonomía ante las presiones de Washington.
DCN/Agencias