
El Departamento de Estado de EE. UU. solicitó al Congreso un presupuesto de 14,3 millones de dólares para el funcionamiento de su embajada en Venezuela, según la propuesta presentada para el año fiscal 2027. Esta cifra es parte de un presupuesto más amplio de 5.200 millones de dólares destinado a las Operaciones Continuas del organismo.
Dentro de este plan, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental contempla un total de 151,2 millones de dólares, lo que incluye un aumento en el financiamiento respecto al año fiscal 2026. Los recursos buscan «restablecer la presencia del departamento» en el país y consolidar esfuerzos en diversas áreas, como seguridad en lugares como Siria y el Indo-Pacífico, así como en el fortalecimiento de alianzas en la región.
La solicitud también menciona la necesidad de modernizar los sistemas de ciberseguridad y el capital humano, además de realinear la fuerza laboral con las prioridades actuales. Además, se espera reanudar las operaciones en la embajada en Venezuela y avanzar en el compromiso diplomático en el Pacífico, en el marco de la organización de eventos del G7 en el próximo año fiscal.
Asimismo, se indicó que el Servicio de Seguridad Diplomática está intensificando sus medidas ante amenazas con drones, desarrollando un marco tecnológico para detectar y neutralizar estos dispositivos, en consonancia con directivas anteriores.
Por último, el Departamento de Estado resaltó que el gobierno de Nicolás Maduro ha sido identificado como un factor de inestabilidad en la región, vinculándolo con el narcoterrorismo y la presencia de grupos como Hezbolá y la Guardia Revolucionaria de Irán, lo que ha llevado a un enfoque colaborativo con aliados para contrarrestar estos riesgos.
DCN/Agencias