El Banco de México (Banxico) informó que en futuras reuniones evaluará la posibilidad de hacer «recortes adicionales» a la tasa de interés, de acuerdo con las condiciones macroeconómicas y financieras. Esta postura fue reflejada en la minuta de la reunión del 25 de marzo, difundida recientemente, y mantiene el ciclo de relajación monetaria que inició el mes anterior.
El 26 de marzo, Banxico sorprendió con un recorte de 25 puntos base, bajando la tasa de referencia a 6,75%, tras una pausa en febrero. La decisión se enmarca en un contexto de expectativas inflacionarias en aumento y alta incertidumbre debido a cambios en la política económica de Estados Unidos, así como a conflictos geopolíticos.
En la minuta, la Junta de Gobierno analizará “la pertinencia y el momento” de un nuevo ajuste, considerando todos los factores que influyen en la inflación y prestando atención a las condiciones externas. El documento destaca que cualquier medida debe garantizar que la tasa se mantenga alineada con la meta de inflación del 3%.
Respecto a la debilidad económica, la mayoría de los miembros del Comité considera que esta situación, junto a condiciones de holgura en la economía, ayudarán a disminuir las presiones inflacionarias. Sin embargo, se identifican riesgos al alza por los efectos del conflicto en Medio Oriente, especialmente por el aumento en los precios de la energía.
La Junta también reconoció que la economía muestra un dinamismo limitado, aunque algunos anticipan un crecimiento mayor en 2026 en comparación con 2025, aunque aún con debilidades. La inflación general subió a 4,59% en marzo, superando las expectativas del mercado. La medida del 25 de marzo fue la segunda de ocho programadas para 2026, y se estima que la tasa podría bajar a 6,5% al cierre del año.
DCN/Agencias