Funcionarios del gobierno de Trump están evaluando el impacto que tendría un aumento del petróleo a US$200 por barril, un ejercicio que busca anticipar consecuencias económicas en el contexto de la guerra con Irán, según fuentes anónimas. Estas personas aclaran que no se trata de una predicción, sino de una valoración de riesgos en momentos críticos.
El Tesoro estadounidense ha mostrado preocupación por la inestabilidad del petróleo incluso antes de que comenzara el conflicto. Scott Bessent, el secretario del Tesoro, habría alertado que un incremento sostenido podría afectar el crecimiento económico, un mensaje que altos funcionarios llevaron a la Casa Blanca recientemente.
Sin embargo, el portavoz presidencial, Kush Desai, rechazó esta interpretación, calificándola de «falsa». Afirmó que, aunque se están revisando diferentes escenarios de precios, no se está considerando un costo del petróleo a US$200 ni hay miedo a interrupciones a corto plazo debido a la operación militar. Desai señaló que Bessent sigue confiando en la economía estadounidense y en la estabilidad de los mercados energéticos.
Los precios del petróleo han aumentado tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. El WTI ha crecido cerca de un 30%, situándose en unos US$91, mientras que el Brent ha avanzado casi un 40%, alcanzando aproximadamente US$102.
La Casa Blanca asegura que los esfuerzos diplomáticos continúan, a pesar del rechazo de Teherán a las negociaciones propuestas por Trump, quien planteó un plazo de cinco días para llegar a un acuerdo.
Un petróleo a US$200 podría causar un fuerte impacto en la economía global. Históricamente, un aumento de ese calibre solo ha ocurrido una vez en los últimos 50 años, en 2008, justo antes de la crisis financiera. Además, un crudo a US$170 por un tiempo prolongado podría elevar la inflación en EE. UU. y Europa, afectando el crecimiento.
En el ámbito inmediato, los precios de la gasolina en EE. UU. han aumentado un 30%, deshaciendo las caídas del último año. La Reserva Federal está analizando cómo este incremento en los precios del crudo podría influir en su evaluación de la inflación.
DCN/Agencias