
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el 26 de marzo una nueva extensión de la suspensión de ataques a centrales eléctricas en Irán por diez días, hasta el 6 de abril. Esto se produce después de un aplazamiento previo de cinco días y un ultimátum de 48 horas a Teherán para abrir el estrecho de Ormuz.
“A solicitud del Gobierno iraní, declaro que pospondré la destrucción de centrales energéticas hasta el lunes 6 de abril de 2026 a las 20:00, hora del Este”, comunicó Trump en redes sociales.
Durante una reunión con su gabinete, Trump afirmó que las negociaciones con las autoridades iraníes “siguen en curso” y avanzan bien, rechazando lo que llamó “informaciones erróneas” de algunos medios. Además, mencionó que Irán ha dejado pasar diez petroleros estadounidenses por el estrecho de Ormuz, describiendo este gesto como un “regalo” de Teherán a Washington en el marco de las negociaciones.
El Gobierno iraní ha negado en reiteradas ocasiones haber entablado conversaciones con la Administración Trump. Sin embargo, Teherán presentó una respuesta oficial a la propuesta estadounidense, pidiendo “condiciones de no repetición” y que cualquier resolución del conflicto afecte “a todos los frentes”, lo que incluiría a Líbano e Irak.
El ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, confirmó la existencia de “conversaciones indirectas” entre Estados Unidos e Irán, mediadas por Islamabad, que ha estado encargado de transmitir los mensajes. Según Dar, Estados Unidos ha compartido 15 puntos que Irán está actualmente analizando.
Las autoridades iraníes han informado que la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos ha dejado más de 1.500 muertos en Irán, entre ellos figuras prominentes como el ayatolá Alí Jamenei, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani, y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé y Esmaeil Jatib, junto a altos cargos de las Fuerzas Armadas y otras agencias de seguridad.
DCN/Agencias