
El Gobierno español ha decidido cerrar su espacio aéreo a los vuelos de Estados Unidos que participan en la operación militar contra Irán, en medio de una crisis bélica que dura más de un mes. La ministra de Defensa, Margarita Robles, afirmó que desde el principio de la operación, España ha dejado claro a EE.UU. que no se autorizan el uso de bases ni el espacio aéreo español para estas operaciones.
Robles reiteró que España tiene una posición firme respecto a la guerra, la cual considera «profundamente ilegal y profundamente injusta». Enfatizó que no se permitirá, en ningún caso, la utilización de las bases de Rota y Morón para esta intervención militar. La negativa de España ha tensionado las relaciones con el gobierno de EE.UU., provocando críticas del presidente Donald Trump hacia las autoridades españolas.
A pesar de las presiones, el Ejecutivo español ha mantenido su postura en contra de la intervención de EE.UU. e Israel en Irán. España argumenta que la guerra infringe el derecho internacional, incluso ante las amenazas de Trump de implementar un embargo comercial a España.
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, fue consultado sobre si el cierre del espacio aéreo podría afectar las relaciones con EE.UU. Cuerpo respondió que esta decisión es parte de la postura del Gobierno de no involucrarse en una guerra que consideran «unilateral» y que contraviene la legalidad internacional. Aseguró que las empresas españolas operan actualmente en las mismas condiciones que otras europeas en EE.UU. y el objetivo del Gobierno es mejorar las relaciones bilaterales entre ambos países.
DCN/Agencias