
Alberto News – Caracas, 24 de Marzo del 2026. Rafael López Aliaga, exalcalde de Lima y candidato a la Presidencia de Perú por el partido ultraconservador Renovación Popular, afirmó que, si gana las elecciones, expulsará a los extranjeros ilegales antes de asumir el cargo. Durante un debate presidencial, reiteró que los indocumentados deben regresar a “su Venezuela querida” antes del 28 de julio.
Perú alberga a la segunda mayor comunidad de venezolanos en el exterior, con aproximadamente 1,6 millones de personas, la mayoría en Lima, muchos de ellos en situación irregular. Algunos sectores políticos los asocian con un aumento de la violencia criminal.
López Aliaga, quien renunció a su cargo como alcalde para postularse nuevamente, propuso que Perú se retire del Pacto de San José, desvinculándose así de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Señaló que esto le permitiría aplicar medidas drásticas, como la pena de muerte y el uso de «jueces sin rostro» contra delincuentes.
Históricamente, Perú ha sido condenado por establecer tribunales con «jueces sin rostro», especialmente durante el enfrentamiento con grupos terroristas como Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) durante el conflicto armado interno que tuvo lugar entre 1980 y 2000.
López Aliaga llegó tarde al debate y prometió construir cárceles en lugares remotos de la selva amazónica, «sin luz y sin internet». Afirmó que, por cada peruano asesinado, los delincuentes no deberían acceder a alimento en prisión.
El líder de Renovación Popular se posiciona junto a Keiko Fujimori como uno de los favoritos en las encuestas. Participa en la primera de seis sesiones del debate presidencial, donde se discutirán temas de seguridad ciudadana, que son una de las mayores preocupaciones para los peruanos, debido al incremento de delitos por parte de mafias que extorsionan a la población.
Más de 27 millones de peruanos están llamados a votar el 12 de abril para elegir nuevas autoridades nacionales, incluido el presidente, en un contexto marcado por una crisis política que ha visto pasar a ocho mandatarios en casi diez años.
DCN/Agencias