El Departamento del Tesoro de EE. UU. lanzó la Licencia General 50A, que modifica el marco sancionatorio permitiendo que varias petroleras destacadas, como BP, Chevron, Eni, Maurel & Prom, Repsol y Shell, realicen transacciones relacionadas con petróleo y gas en Venezuela, siempre bajo condiciones estrictas de supervisión.
Esta autorización, fechada el 18 de febrero de 2026, reemplaza a la Licencia 50, emitida cinco días antes, y busca aclarar el marco regulatorio para empresas con presencia histórica en el país, sin alterar las restricciones financieras sobre el Gobierno de Venezuela y Pdvsa.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) establece que esta licencia permite «todas las transacciones relacionadas con operaciones del sector petrolero o gasífero» de las empresas mencionadas, siempre que los contratos estén regidos por la legislación estadounidense y cualquier disputa se resuelva en tribunales de EE. UU. Además, cualquier pago a personas bloqueadas, excepto por impuestos locales, debe realizarse en los fondos de depósitos del gobierno extranjero, de acuerdo con la Orden Ejecutiva 14373. Esto implica que Pdvsa no podrá recibir ingresos directos, incluso con las operaciones autorizadas.
La licencia también retiene restricciones importantes: no se permiten pagos no comerciales, canjes de deuda ni operaciones en oro. Tampoco se permiten transacciones en criptomonedas del gobierno venezolano, incluido el petro, ni aquellas que involucren a personas o entidades de Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba o China.
Las empresas deberán rendir informes detallados al Departamento de Estado y al Departamento de Energía, reportando las partes involucradas y los montos de las transacciones, el primer informe debe entregarse diez días tras la primera operación. Aunque la Licencia General 50A no significa un levantamiento de sanciones, sí amplía las operaciones posibles para las petroleras con activos en Venezuela, manteniendo el control financiero sobre Pdvsa y el gobierno.
DCN/Agencias