
La situación en el centro de reclusión de Zona 7 se ha intensificado tras la denuncia por parte de familiares de los presos políticos sobre una emergencia médica. Este lunes 16 de febrero, se reportó que las autoridades policiales están bloqueando el acceso del personal de salud al penal.
Familiares indican que los detenidos llevan tres días sin comer y la respuesta de los funcionarios ha sido la negativa a permitir la entrada de médicos. Yessy Orozco, que cuenta con dos familiares entre los huelguistas, expresó que los oficiales no permiten la evaluación médica del Dr. Rafael Arriaza, alegando que necesitan una “autorización judicial” para permitir el ingreso de médicos independientes. Esta situación ha sido calificada por los familiares como una “sentencia de muerte lenta”.
Orozco añadió que uno de los presos se encuentra en estado crítico y requiere atención médica urgente, pero no hay ambulancia disponible. La crisis en Zona 7 afecta tanto a los huelguistas, quienes iniciaron un ayuno voluntario el viernes y presentan serios problemas de salud, como a un grupo de familiares que están llevando a cabo una huelga de hambre en solidaridad y protesta desde el sábado.
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (Clippve) ha emitido una alerta sobre el “grave riesgo para la vida e integridad” de estos individuos, responsabilizando a la administración actual por cualquier desenlace adverso y exigiendo que primen los principios éticos de la medicina.
DCN/Agencias