
Lorenzo Simonelli, director ejecutivo de Baker Hughes, expresó que Venezuela tiene el potencial de aumentar su producción petrolera en el corto plazo, aunque este incremento sería gradual y limitado por la infraestructura existente. Para lograr un aumento significativo y sostenible, se requerirán “cambios radicales” en el entorno operativo y regulatorio del país.
Según reportes de Bloomberg, Baker Hughes, uno de los principales proveedores de servicios petroleros a nivel mundial, actualmente suministra bombas y productos químicos a Chevron en Venezuela. Además, la empresa busca oportunidades para ofrecer equipos de generación eléctrica que puedan sostener la producción, área donde el país enfrenta grandes dificultades.
Simonelli destacó que están en diálogo con el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, junto a otras empresas del sector, para desarrollar un plan que acelere la producción en Venezuela. Sin embargo, enfatizó que cualquier avance estará condicionado a reformas profundas que faciliten una inversión sólida y operaciones estables.
Durante la reunión anual de Baker Hughes en Florencia, Italia, el ejecutivo mencionó que la empresa está dispuesta a aumentar su presencia en Venezuela si se establecen reglas claras y un entorno seguro. “Si se dan las condiciones, estaremos abiertos a volver a operar, siempre que haya un marco regulatorio adecuado”, afirmó.
Asimismo, indicó que muchos trabajadores venezolanos de la empresa tienen interés en regresar, aunque advirtió que cualquier proceso de reinversión requerirá tiempo. No obstante, Simonelli considera que, si se crean las condiciones propicias, Venezuela podría experimentar un aumento significativo en su producción petrolera en los próximos cinco años.
Con información de Bloomberg.
DCN/Agencias