
El Gobierno de Venezuela presentó una denuncia ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, describiendo la reciente interceptación de un buque cargado con crudo venezolano por parte de autoridades estadounidenses como un “acto de piratería y secuestro”.
La acción se deriva de un incidente en el que, según el Ejecutivo, fuerzas de Estados Unidos abordaron una embarcación privada en aguas internacionales del Caribe. El canciller venezolano, Yván Gil, indicó que la comunicación entregada al Consejo de Seguridad detalla lo que considera un “grave acto de uso de la fuerza”, enfatizando que el buque estaba realizando operaciones de comercio internacional lícito al momento del abordaje.
El comunicado formal del Estado venezolano califica esta acción como una transgresión al derecho internacional y a la libertad de navegación. Además, se denuncia el secuestro de los marinos a bordo, quienes, según reportes, se encuentran en paradero desconocido.
El escrito también describe la operación como un robo de activos, vinculándolo con el gobierno de Donald Trump.
En declaraciones realizadas en la sede de la ONU, el representante permanente de Venezuela, Samuel Moncada, urgió a la comunidad internacional a prestar atención inmediata al asunto, calificando el evento como un “robo del tanquero” y un acto que infringe los marcos legales globales.
Hasta ahora, el Consejo de Seguridad no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre la recepción de la carta, y las autoridades estadounidenses no han brindado información específica sobre la ubicación de la tripulación que menciona el gobierno venezolano.
DCN/Agencias