
Una iglesia cristiana en Chicago ha generado controversia con un pesebre que refleja la política migratoria de la Administración Trump. En esta representación, el Niño Jesús aparece esposado y cubierto con papel aluminio, similar a lo que se observa en los centros de detención migratoria. Por su parte, la Virgen María lleva una máscara lacrimógena.
María y José están también con máscaras, aparentemente para protegerse de gases lacrimógenos y otras sustancias químicas. El Niño Jesús tiene las manos atadas y está cubierto con una manta de aluminio, tal como se utiliza en los centros de detención. A su alrededor, hay centuriones enmascarados, con gafas de sol y chalecos verdes de la agencia ICE.
Esta representación contrasta con las típicas escenas navideñas, donde se muestra al recién nacido Jesús en un ambiente pacífico, acompañado de sus padres, ángeles, pastores y animales que observan en oración.
Desde enero, la administración Trump ha reforzado su política migratoria, aumentando las detenciones y deportaciones en varias ciudades, incluida Chicago. Se ha fortalecido la autoridad del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y se han impuesto restricciones al acceso al asilo y a programas humanitarios.
Fuente: Medios internacionales
VTV/YD/EB
DCN/Agencias