
En noviembre, la inflación en Estados Unidos creció de manera moderada en un escenario marcado por la pausa temporal en la recolección de datos debido a un cierre parcial del gobierno. La Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) reportó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC-U) tuvo un incremento del 0,2% entre septiembre y noviembre de 2025, cifra calculada con datos ajustados estacionalmente y que no toma en cuenta octubre.
En comparación interanual, el índice general subió un 2,7%, una desaceleración frente al 3% registrado en el periodo de septiembre del año anterior. La inflación subyacente, que no considera alimentos y energía, se incrementó un 2,6% en el mismo lapso, sugiriendo que las presiones inflacionarias siguen moderándose, aunque de manera desigual entre diferentes categorías.
La BLS enfatizó que no pudo captar datos de encuestas en octubre debido a problemas de financiamiento. A pesar de que logró obtener gran parte de la información a través de fuentes no encuestadas, la falta de datos directos afecta la claridad del análisis a corto plazo. La recolección de información volvió a iniciarse el 14 de noviembre.
El incremento interanual del 2,7% se mantiene por encima del objetivo del 2% establecido por la Reserva Federal, aunque demuestra una tendencia a la baja respecto a picos previos. La energía, que subió un 4,2% en el último año, sigue siendo un elemento volátil, mientras que los precios de los alimentos aumentaron un 2,6%. Este informe sugiere que las presiones inflacionarias están disminuyendo, apoyadas por una reducción en los precios de bienes y servicios y un entorno energético más estable que en años pasados.
DCN/Agencias