
El presidente Nicolás Maduro hizo un llamado a los trabajadores de la industria petrolera y gasífera para que organicen «una gran protesta mundial» en contra del Gobierno de Estados Unidos, destacando la defensa de la «libertad de comercio de Venezuela y del mundo». Este pronunciamiento se realizó durante un congreso transmitido por Venezolana de Televisión, en el cual enfatizó que la protesta debía ser prolongada y no un evento aislado.
Maduro se refirió a lo que calificó como “piratería” estadounidense, mencionando la confiscación de un barco petrolero que transportaba crudo venezolano en diciembre en aguas del Caribe. Instó a la clase trabajadora del sector petrolero a defender el comercio de petróleo venezolano en «todos los escenarios internacionales» y a contactar a los armadores de puertos globales para coordinar la movilización contra lo que considera un intento de EE. UU. de imponer control.
El mandatario resaltó que «la defensa de la libertad de comercio y la paz del Caribe y de Venezuela es la defensa de la libertad de comercio y la paz del mundo entero».
Este llamado se produce en un contexto de creciente tensión en el Caribe, coincidiendo con el despliegue aeronaval de Estados Unidos, el cual se presenta como acciones contra el narcotráfico, pero que Maduro interpreta como un esfuerzo para desestabilizar su gobierno. Recientemente, las autoridades estadounidenses interceptaron un buque petrolero llamado Skipper, que navegaba con falsa bandera frente a las costas de Venezuela, en una operación conjunta del Departamento de Guerra y la Guardia Costera.
El buque había sido incautado por orden judicial en EE. UU. debido a sus conexiones con el contrabando de petróleo iraní, aunque en esta ocasión transportaba 1,9 millones de barriles de crudo de la estatal Pdvsa. La Casa Blanca informó que el Skipper está sometido a un “proceso de decomiso” y será trasladado a un puerto estadounidense para incautar su carga.
DCN/Agencias