
El despliegue naval y las maniobras militares de Estados Unidos en el mar Caribe con enfoque en Venezuela evocan la invasión a Panamá de 1989, que resultó en la captura del general Manuel Antonio Noriega, señalado de narcotráfico. Actualmente, el presidente Trump ha hecho acusaciones similares hacia Nicolás Maduro.
Ambos líderes, Noriega y Maduro, han sido catalogados como dictadores y enfrentan acusaciones de vínculos con el narcotráfico. Según Berguido, miembro de la Comisión de la Verdad del régimen militar panameño, Noriega contaba con imputaciones formales por narcotráfico y lavado de dinero de la justicia estadounidense antes de la invasión, hecho ocurrido un año y medio después. Por su parte, Maduro fue acusado en 2020 y desde agosto de 2025, la recompensa por su captura se elevó de 25 a 50 millones de dólares. Además, el Departamento de Estado anunció que designará al Cartel de los Soles, vinculado a Maduro, como organización terrorista.
En cuanto a los objetivos de la invasión de 1989, el gobierno de George W. Bush buscaba salvaguardar a los ciudadanos estadounidenses, restaurar la democracia y combatir el narcotráfico. El despliegue de tropas ocurrió sin maniobras navales previas, a diferencia de los movimientos actuales en el Caribe, que ya han sido notados.
Berguido señala que existen diferencias significativas entre Panamá y Venezuela: el primero contaba con 75.000 km² y 2.5 millones de habitantes en 1989, en contraposición a los 916.000 km² y 30 millones de habitantes de Venezuela. A su vez, había una importante presencia militar estadounidense en Panamá, con 14 bases operativas, lo que facilitaba logística e inteligencia.
El 20 de diciembre de 1989, EEUU movilizó a 26.000 soldados, superando a las tropas panameñas, para capturar a Noriega. Este se entregó el 3 de enero de 1990, luego de permanecer oculto. Las cifras de víctimas varían, con estimaciones oficiales que indican 202 civiles y 314 militares panameños, mientras que otros reportes sugieren un número superior.
La situación de crisis en Panamá se intensificó tras el desconocimiento de los resultados de las elecciones de 1989, donde el candidato de la Oposición, Guillermo Endara, fue proclamado vencedor. Este sentir se asemeja a la actual controversia en Venezuela, donde la reelección de Maduro en 2024 ha sido denunciada por fraude por parte de la oposición.
DCN/Agencias