
El gobierno de Florida ha decidido extender por 60 días la declaración de emergencia migratoria en el estado, según la orden ejecutiva 26-111 firmada por el gobernador Ron DeSantis el 21 de mayo. Esta medida, que está vigente desde enero de 2023, busca mantener los recursos necesarios para colaborar con las autoridades migratorias federales y realizar operativos de control.
La administración de DeSantis argumenta que el incremento en el flujo de migrantes está generando presión sobre los recursos públicos y los servicios locales enfocados en el control migratorio. En el documento oficial se menciona la intención de continuar con los esfuerzos de deportación de extranjeros que han ingresado de manera irregular a Estados Unidos, atribuyendo algunas de estas problemáticas a las políticas migratorias de la actual administración federal.
La renovación de la emergencia entra en vigor de inmediato y mantiene la validez de las disposiciones del decreto original de 2023. Entre las acciones permitidas por esta extensión destacan:
Activación de la Guardia Nacional: El estado podrá movilizar efectivos y recursos para patrullas marítimas y terrestres en el sur de Florida, parte de un operativo orientado a responder al aumento de la migración irregular.
Programa de transporte de migrantes: Florida seguirá actuando en la autorización del traslado de migrantes fuera del estado, siempre que haya una solicitud formal y financiamiento por parte de agencias federales como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Cooperación obligatoria con el ICE: Las cárceles y las autoridades locales están obligadas a compartir información biométrica y a responder a los pedidos de retención migratoria emitidos por el ICE.
Esta situación suscita atención en el contexto actual, dado el impacto que puede tener sobre las comunidades y la política migratoria en Florida.
DCN/Agencias