El oro comenzó la semana en descenso, afectado por un bajo volumen de operaciones y la fortaleza del dólar, así como por el aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán. Estos factores generaron inquietudes sobre la inflación y disminuyeron las expectativas de ajustes en las tasas de interés.
A las 10:20 GMT, el oro al contado cayó un 1,6%, ubicándose en 4.538,19 dólares por onza. Por su parte, los futuros en Estados Unidos para junio se redujeron un 2,1%, alcanzando los 4.548,3 dólares. La actividad comercial se vio limitada debido al cierre de mercados en China, Japón y Reino Unido por un feriado.
El aumento del petróleo, que superó los 113 dólares por barril, también incidió en la presión del mercado. Según informes, un buque de guerra estadounidense fue forzado a retroceder tras una advertencia de Irán, que dijo que dos misiles impactaron cerca de la isla de Jask.
Analistas apuntaron que la situación se ve agravada por un dólar más fuerte y tasas de interés ligeramente superiores, en parte debido al incremento del costo del crudo. El índice del dólar avanzó levemente, encareciendo el oro para quienes usan otras monedas.
El conflicto en Irán ha hecho que el precio del Brent casi se duplique desde principios de año. Este aumento en el precio del combustible está alimentando presiones inflacionarias, ya que los productores trasladan sus costos a los consumidores, lo que podría llevar a los bancos centrales a mantener tasas altas por más tiempo.
En cuanto a otros metales preciosos, la plata cayó un 3,5% a 72,74 dólares por onza; el platino disminuyó un 2,9% a 1.931,92 dólares; y el paladio retrocedió un 4,1% hasta 1.462 dólares.
DCN/Agencias