La Reserva Federal se encuentra en una situación de incertidumbre inusual. Según las minutas de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) del 17 y 18 de marzo, el inicio del conflicto con Irán llevó a los funcionarios a considerar dos escenarios distintos para la economía de EE.UU.: uno que podría justificar recortes de tasas y otro que podría demandar un aumento adicional.
La mayoría de los participantes señalaron que la guerra podría enfriar el mercado laboral, lo que abriría la puerta a una política monetaria más flexible. Sin embargo, otros advirtieron que el aumento en los precios de la energía podría mantener la inflación por encima de lo deseado, lo que haría necesario un enfoque más restrictivo. Las minutas reflejan esta tensión, indicando que “la mayoría de los participantes consideró elevados los riesgos al alza para la inflación y los riesgos a la baja para el empleo”.
El documento también muestra que un número creciente de funcionarios propuso incluir en el comunicado oficial una referencia a la posibilidad de aumentar las tasas si la inflación persiste. Este dilema es recurrente en la Fed, pero ahora se ve acentuado por la inestabilidad geopolítica: balancear la protección del empleo sin dejar de controlar los precios.
A pesar de las discusiones, las proyecciones que fueron publicadas mantuvieron sin cambios la expectativa de recortes de tasas para 2026, en consonancia con lo previsto en diciembre. No obstante, los mercados parecen escépticos, con los futuros de fondos federales sugiriendo dudas sobre recortes este año.
En esta reunión, la Fed decidió mantener la tasa de referencia entre 3,5% y 3,75%, buscando tiempo para evaluar el impacto económico del conflicto. Esta reunión se realizó unas semanas después de que la guerra en Medio Oriente incrementara los costos energéticos globales, afectando la inflación y el crecimiento.
Desde entonces, varios funcionarios de la Fed han mostrado una preferencia por mantener las tasas estables mientras monitorean los efectos del conflicto. Con estos dos riesgos en juego, la Fed se prepara para un año en el que se podrían necesitar ajustes estratégicos.
Con información de Bloomberg.
DCN/Agencias