
El Gobierno de España finalizará en junio el mecanismo que desde 2018 permitió a miles de venezolanos regularizar su estatus migratorio de forma rápida. A partir de esa fecha, se dejarán de otorgar permisos de residencia por razones humanitarias de manera generalizada a los venezolanos.
Esta medida cierra un esquema importante dentro del sistema de protección internacional español. Durante años, los ciudadanos venezolanos constituyeron una parte significativa de las solicitudes, lo que llevó a las autoridades a replantear cómo se tratan estos casos, redirigiéndolos hacia procedimientos ordinarios aplicables a otros migrantes.
El anuncio coincide con una regularización extraordinaria que el Gobierno está promoviendo, la cual beneficiaría a extranjeros que cumplan requisitos como haber ingresado a España antes del 31 de diciembre de 2025, no tener antecedentes penales relevantes y demostrar un tiempo mínimo de permanencia en el país.
Fuentes oficiales indican que este cambio es más un ajuste en los procedimientos que una modificación de fondo. Sin embargo, especialistas alertan que el impacto será considerable para quienes tengan planes de emigrar, ya que las autorizaciones humanitarias se volverán excepcionales y estarán limitadas a situaciones muy concretas.
Desde la puesta en marcha de esta política, se han otorgado alrededor de 240.000 permisos a ciudadanos venezolanos. En los últimos años, estos permisos representaron una gran mayoría de las concesiones bajo esta figura, con cifras que rondaron las 40.000 anuales, llegando a aproximadamente 50.000 en 2025.
El proceso anterior consistía en solicitar asilo, y en muchos casos, se otorgaba una autorización temporal por motivos humanitarios. Este permiso, válido por un año y prorrogable, permitía trabajar y residir legalmente, además de abrir la posibilidad de acceder a una regularización más estable e incluso a la nacionalidad con el tiempo.
Información del diario El País.
DCN/Agencias