
La reciente apreciación del bolívar frente al dólar no oficial, que ha descendido de aproximadamente 900 a 400 bolívares, ha suscitado expectativas sobre una posible baja en los precios. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, expresó que los comercios deben reducir sus precios, ya que aumentaron cuando el dólar subió.
Sin embargo, la situación de los precios en Venezuela es más compleja. Economistas y representantes del sector comercial indican que estos ajustes no son automáticos y dependen de factores como el inventario y la rotación de productos. Ronald Balza, economista de la UCAB, explicó que muchos productos fueron comprados cuando el dólar estaba más alto, por lo que una reducción de precios inmediata generaría pérdidas.
Balza aclaró que los productos perecederos como la carne y los huevos tienden a ajustarse más rápido que los bienes duraderos, que pueden permanecer en inventario por más tiempo. En este sentido, sostuvo que no es razonable esperar que un comercio baje el precio de un producto adquirido a un costo elevado.
Italo Atencio, presidente de ANSA, confirmó que ya se están viendo reducciones en productos de alta rotación, como la carne y el pollo. Explicó que mientras la estabilidad cambiaria se mantenga, los precios podrían ajustarse de manera gradual en el transcurso de enero. La competencia también juega un papel importante, ya que más opciones para los consumidores pueden presionar a los comercios a revisar precios.
Ambos coinciden en que la caída del dólar genera expectativas, pero el traspaso a precios es un proceso que toma tiempo y depende de diversos factores, como la estabilidad cambiaria y la rotación de inventarios.
DCN/Agencias