Descubre el sorprendente origen del Año Nuevo: ¿Por qué empezamos el 1 de enero y qué llevó a Inglaterra a celebrarlo en marzo hasta 1752?

¿Por qué celebramos el Año Nuevo el 1 de enero?

Este 1 de enero, más que marcar un evento astronómico, rememora una decisión de la antigua Roma. El día fue consagrado a Jano, el dios de dos caras que observa tanto el pasado como el futuro. Así, esta fecha se convirtió en un símbolo de nuevos comienzos.

La historia se retrocede a la Roma de Rómulo en el 753 a.C., donde el calendario comprendía solo diez meses y el año iniciaba en marzo, dedicado a Marte, dios de la guerra. El inicio de marzo señalaba el comienzo de la siembra y de las actividades militares, fundamentales para la sociedad romana. Diciembre, que significa "décimo mes" en latín, cerraba un año que eventualmente dejaba fuera a un invierno de 61 días de actividad oficial.

Más tarde, en el siglo VII a.C., el rey Numa Pompilio incorporó enero y febrero, creando un año lunar de 355 días. Enero, en honor a Jano, y febrero, ligado a la festividad de purificación. A pesar de que enero quedó como el primer mes del calendario, marzo siguió siendo el inicio oficial del año para asuntos políticos y militares por siglos.

Esto se refleja en el lenguaje que usamos hoy: septiembre, octubre, noviembre y diciembre conservan sus nombres latinos que indican sus posiciones en un calendario que empezaba en marzo. Por lo tanto, septiembre era el séptimo mes, octubre el octavo, y así sucesivamente, un vestigio de un tiempo donde la concepción del año era distinta.

El cambio definitivo al 1 de enero ocurrió en el 153 a.C., impulsado por necesidades prácticas. La Guerra Lusitana obligó a los romanos a adelantar el inicio del año, pasando la toma de posesión de cónsules del 15 de marzo al 1 de enero, señalizando el inicio del año oficial. Jano, con su capacidad para mirar adelante y atrás, se convirtió en la divinidad ideal para este nuevo comienzo.

Así que al celebrar el Año Nuevo, no solo festejamos el inicio de un nuevo ciclo, sino que también nos conectamos con una tradición que ha perdurado a lo largo de los siglos, recordándonos que la forma en que medimos el tiempo está profundamente arraigada en nuestra historia cultural.

DCN/Agencias

Entérate al instante de más noticias con tu celular siguiéndonos en Twitter y Telegram
Suscribir vía Telegram

Lo más Leído

Tu opinión vale...

Lea también