
Alberto News – Caracas, 19 de noviembre de 2025. El Comando Sur de Estados Unidos anunció el martes recientes ejercicios militares en el mar Caribe, en el contexto de la presión ejercida por el país norteamericano sobre el gobierno de Nicolás Maduro.
Las actividades se inscribieron en la Operación Lanza del Sur, cuyo fin es combatir a los narcoterroristas en la región y proteger a EE.UU. de la crisis de drogas. Según el secretario del Pentágono, Pete Hegseth, “el hemisferio occidental es el vecindario de Estados Unidos y lo protegeremos”.
Este martes, aviones AV-8B Harrier II del Cuerpo de Marines realizaron un ejercicio de tiro real desde el USS Iwo Jima en el mar Caribe. El Comando Sur también informó que esta unidad participó en un ejercicio de reconocimiento en el Campamento Santiago en Puerto Rico, donde otros efectivos entrenaron maniobras de asalto.
El mismo día, el USS Gerald R. Ford, el portaaviones más grande y avanzado de la flota estadounidense, ingresó al mar Caribe como parte del refuerzo militar ordenado por Washington. Esta movilización representa una de las mayores concentraciones de poderío militar estadounidense en la región, con aproximadamente 12.000 soldados distribuidos en una decena de buques bajo la operación Lanza del Sur.
El grupo de ataque del Ford, que incluye escuadrones de aviones de combate y destructores, pasó por el paso de Anegada cerca de las Islas Vírgenes Británicas el pasado domingo. El contralmirante Paul Lanzilotta, a cargo de esta flota, enfatizó que se reforzará la capacidad de Estados Unidos para combatir el narcoterrorismo en el hemisferio occidental.
La llegada del USS Gerald R. Ford fue anunciada un día después de que Hegseth reportara la muerte de seis personas en operaciones contra embarcaciones sospechosas de tráfico de drogas en el océano Pacífico. Hasta ahora, se han contabilizado 76 muertes en 19 ataques en el Pacífico y el mar Caribe desde principios de septiembre.
El despliegue incluye destructores, bombarderos B-52, submarinos nucleares y 10.000 tropas, manteniendo una presión sostenida en la región, aunque sin una intención declarada de conquista territorial. Según el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, el portaaviones mejora la capacidad de Estados Unidos para detectar y enfrentar actividades ilícitas que amenazan su seguridad y prosperidad.
DCN/Agencias