
La Corte Penal Internacional (CPI) expresó el viernes su preocupación por la decisión de Venezuela de retirarse como miembro del tribunal. Aunque el país anunció su salida, la CPI aclaró que esta renuncia no tendrá efectos inmediatos, ya que Venezuela seguirá formando parte del organismo durante un año y mantendrá obligaciones de cooperación con investigaciones ya en curso.
En un comunicado divulgado en La Haya, la Corte precisó que aún no ha recibido la notificación formal de la retirada a través de la Oficina de Tratados de Naciones Unidas, aunque reafirmó que la decisión de adherirse o abandonar un tratado internacional es un derecho soberano de los Estados bajo el derecho internacional.
La CPI manifestó su pesar por la decisión de cualquier país de abandonar el esfuerzo colectivo para combatir la impunidad por los crímenes internacionales más graves. A su vez, recordó que, según el artículo 127 del Estatuto de Roma, el tratado fundacional del tribunal, la retirada será efectiva un año después de que se notifique oficialmente.
Además, la Corte indicó que la retirada no afectará a las obligaciones de cooperación en investigaciones o procedimientos penales existentes que se hayan iniciado antes de que la renuncia entre en vigor.
La decisión del régimen chavista fue comunicada por Delcy Rodríguez al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.
La investigación de la CPI sobre presuntos crímenes de lesa humanidad en Venezuela, abierta en 2018 a raíz de una remisión de varios Estados, se mantiene activa. Aunque la Fiscalía cerró su oficina técnica en Caracas en diciembre pasado por la falta de “progreso real” en las investigaciones, los fiscales de la oficina en La Haya continuarán con las pesquisas.
DCN/Agencias