
El órgano ejecutivo de la Corte Penal Internacional (CPI) ha suspendido de manera inmediata al fiscal jefe, Karim Khan, tras acusaciones de conducta sexual inapropiada. La decisión se tomó en una reunión en La Haya, donde la Mesa de la Asamblea de los Estados Partes de la CPI, compuesta por 21 miembros, acordó enviar el caso a los 125 países miembros para que decidan sobre su futuro.
La suspensión de Khan no implica un juicio sobre su culpabilidad, según la Mesa. Este giro ocurre en medio de un proceso disciplinario que se inició después de que una abogada, bajo su supervisión, denunciara haber sufrido conductas sexuales no consentidas. La denuncia fue seguida por dos compañeros de trabajo de la afectada, lo que llevó a una investigación interna en la Corte.
Posteriormente, la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de Naciones Unidas (OIOS) asumió la investigación. Aunque este organismo pudo haber encontrado indicios que respaldaran las acusaciones, un panel independiente concluyó que no había pruebas suficientes para sostener una acusación bajo el estándar legal. Esta disparidad en las conclusiones ha generado diferencias entre los países miembros, divididos sobre si cerrar el caso o darle seguimiento.
La controversia se intensificó luego de que las acusaciones contra Khan se hicieran públicas, justo cuando él había solicitado órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y su exministro de Defensa, Yoav Gallant, por crímenes de guerra en Gaza.
Khan, quien se ha apartado de sus funciones desde mayo del año pasado mientras se llevan a cabo las indagaciones, ha denunciado que enfrenta una campaña para sacarlo de su cargo, relacionada con sus decisiones judiciales. La documentación y la decisión sobre su caso permanecerán confidenciales mientras se sigue el proceso.
DCN/Agencias