
En un insólito y arriesgado desenlace, las autoridades sudafricanas encontraron aliento de vida en un cocodrilo tras la búsqueda de un empresario desaparecido. La operación tuvo lugar en el río Komati, en Mpumalanga, donde un capitán de policía fue descendido desde un helicóptero para asegurar a un reptil de 4,5 metros que, según las sospechas, podría haber devorado al hombre arrastrado por las fuertes inundaciones.
La historia comenzó a finales de abril, cuando el auto del empresario de 59 años se quedó atascado al intentar cruzar un puente inundado. Cuando los efectivos arribaron, no había rastro del conductor y se temía que la corriente lo hubiese succionado. Esto llevó a la movilización de drones, helicópteros y equipos de rescate especializados para rastrear la zona.
Mientras buscaban, los agentes toparon con una pequeña isla donde cocodrilos tomaban sol. Uno de ellos se destacó por su abdomen visiblemente hinchado y su falta de reacción a los sonidos de los dispositivos aéreos, lo que hizo sospechar a los expertos que había comido recientemente. El capitán Johan “Pottie” Potgieter, al mando de una unidad de buceo, interpretó esta conducta como una señal contundente.
Una vez abatido el reptil, empezó la etapa más peligrosa. Potgieter fue izado desde un helicóptero de SANParks y descendió al río en una operación considerada de alto riesgo, donde logró asegurar al cocodrilo con una cuerda. Esta maniobra permitió recuperar restos humanos que ahora se someterán a análisis de ADN para confirmar la trágica sospecha.
Este extraño episodio resalta no solo la dangerosidad del entorno, sino también la valentía de los oficiales involucrados. El suceso ha capturado la atención de medios y curiosos, dejando claro que la naturaleza puede ser tanto fascinante como aterradora.
DCN/Agencias