
Tres menores de edad venezolanos viajaban en un Toyota Corolla por la ciudad de Herriman, Utah, tras salir de sus casas sin el consentimiento de sus padres. El conductor, un niño de 12 años, perdió el control del vehículo mientras la policía de South Jordan iniciaba una persecución debido a que el auto circulaba a alta velocidad y de manera imprudente.
El incidente ocurrió cuando el menor chocó contra una camioneta conducida por un hombre de 33 años en la zona de Mountain View. Como resultado del impacto, uno de los ocupantes del Corolla, identificado como Anderson León, de 12 años, falleció en el lugar. Los otros dos pasajeros del vehículo sufrieron lesiones graves. El niño que conducía el auto fue sometido a una operación debido a su condición crítica, mientras que un tercer pasajero de 13 años se encuentra estable bajo cuidado médico. El conductor de la camioneta también fue hospitalizado, pero su estado es estable.
El padre de Anderson, que lleva el mismo nombre, brindó detalles del trágico suceso a la prensa. Informó que se enteró de lo ocurrido a medianoche, justo al regresar de su trabajo como repartidor.
Anderson era el menor de tres hermanos y su familia había emigrado de Puerto Ordaz, Venezuela, hace dos años.
DCN/Agencias