
El secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, indicó que el objetivo de Washington es promover un proceso gradual en Venezuela que permita elecciones libres una vez que se estabilice la economía. Según Wright, el país está apenas comenzando su recuperación tras años de colapso institucional.
Esta perspectiva de «paciencia estratégica» contrasta con la urgencia que se vive en las calles. Mientras Wright habla de etapas, los ciudadanos enfrentan una dura realidad marcada por el colapso de los servicios públicos y un clima de descontento generalizado. La situación se ha agravado tras el anuncio de Delcy Rodríguez, quien confirmó que el salario mínimo permanecerá congelado, un tema que ocupa el centro de las conversaciones en plazas, paradas de autobús y mercados.
Wright también detalló que la administración Trump prioriza el establecimiento de instituciones económicas clave antes de impulsar cambios políticos significativos. Según él, la debilidad del sistema financiero y la falta de un sistema bancario operativo son obstáculos esenciales para la recuperación.
El secretario enfatizó que el daño es de larga data: “veinticinco años bajo una dictadura comunista corrupta habrían devastado cualquier sociedad”. Reconoció que, a pesar de los planes de Washington, el camino hacia una mejora para los ciudadanos sigue siendo extenso y complicado.
DCN/Agencias