
El astro del fútbol argentino, Leo Messi, ha cerrado un importante trato inmobiliario al adquirir las históricas galerías Via Wagner en el exclusivo Turó Park de Barcelona por 11.5 millones de euros (aproximadamente 13.5 millones de dólares). Esta movida se enmarca en una serie de inversiones que el jugador, actualmente en el Inter de Miami, ha realizado en su ciudad adoptiva.
La compra se concretó a través de Edificio Rostower, una socimi (sociedad de inversión en activos inmobiliarios) que pertenece a Messi. Este proyecto, llevado a cabo por la firma Santomera Bay, se produce después de que el futbolista también comprara el UE Cornellà, un club que milita en la quinta división del fútbol español.
Las antiguas galerías estaban cerradas desde 1993 debido a una serie de conflictos entre los 87 propietarios de locales, lo que complicó cualquier intento de renovación. Sin embargo, con Messi al mando, se llevará a cabo una reforma integral del inmueble de 4,000 metros cuadrados, que se destinará al mercado de alquiler.
Según Santomera Bay, el proyecto ya ha despertado el interés de varios operadores de primer nivel del ámbito financiero, aunque aún no se ha definido quién ocupará finalmente el inmueble. Este edificio había captado la atención de diferentes inversores institucionales, gracias a su ubicación privilegiada y su valor patrimonial.
La socimi de Messi no solo se queda con este nuevo proyecto; también es propietaria de la cadena MiM Hotels, que cuenta con hoteles en lugares destacados como Sitges, Ibiza y Mallorca, así como restaurantes gestionados por el afamado chef Nandu Jubany.
Por último, Santomera Bay destaca que la elección de Messi de invertir en Barcelona envía una potente señal al mercado internacional, reafirmando a la ciudad como un epicentro atractivo para la inversión inmobiliaria de alto calibre. Con este movimiento, el astro argentino continúa fortaleciendo sus lazos con la ciudad que lo acogió y donde dejó huella imborrable.
DCN/Agencias