
La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional de España realizó un registro en el despacho del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, ubicado en la calle Ferraz en Madrid. Durante la operación, se encontraron alrededor de un centenar de joyas, que incluían collares, pulseras, pendientes, sortijas y relojes, resguardadas en una caja fuerte oculta. El abogado de Zapatero inicialmente se negó a abrir la caja, pero ante la posibilidad de que un grupo especializado interviniera, finalmente entregó la llave.
La caja fuerte, según información de las secretarias del expresidente, se originó en la vivienda de Zapatero y su esposa, Sonsoles Espinosa. La secretaria Gertrudis Alcázar mencionó que las joyas eran «herencia de doña Sonsoles» y «regalos de viajes». Además, en el despacho se intervinieron 17 agendas, 18 carpetas de documentación, dos hojas manuscritas, al menos dos pendrives, un disco duro y un teléfono móvil. Se descargaron correos electrónicos de dos ordenadores, principalmente de direcciones corporativas del PSOE.
Este registro se realiza en el contexto de una investigación dirigida por el juez José Luis Calama, de la Audiencia Nacional, quien ha convocado a Zapatero a declarar el próximo 2 de junio como imputado por tráfico de influencias, pertenencia a organización criminal y falsedad documental relacionada con el rescate de 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra.
El juez alega que Zapatero recibió cerca de dos millones de euros en comisiones y que habría dado instrucciones para la creación de sociedades offshore en Emiratos Árabes Unidos. Se sostiene que parte de esos fondos habrían llegado a través de Análisis Relevante, una empresa vinculada a su presunto testaferro, Julio Martínez Martínez, y también a una agencia relacionada con sus hijas, Whathefav.
DCN/Agencias