
En un partido sin mucho en juego en la última jornada de la Serie A, el Inter de Milán, campeón de liga y de copa, cerró la temporada con un emocionante empate 3-3 frente al Bolonia. Más allá del marcador, la figura destacada fue el joven Andy Diouf, quien, con su talento, logró rescatar un resultado que parecía perdido.
Comenzó el partido con un golazo de libre directo de Federico Dimarco, que puso al Inter en ventaja en el minuto 22. Sin embargo, la alegría duró poco, ya que solo tres minutos después, el Bolonia empató gracias a Bernardeschi, que no perdonó un rebote en el área. El equipo local tomó el control y antes del descanso, Pobega marcó el 2-1, aunque el verdadero golpe llegó justo al inicio del segundo tiempo, cuando un desafortunado autogol de Zielinski puso el encuentro 3-1 en favor del Bolonia.
A pesar de estar en una situación complicada, el Inter no se rindió. Diouf, que entró desde la banda derecha, comenzó a hacer de las suyas y tras un disparo al poste, Pío Esposito logró reducir la diferencia a 3-2. Con el tiempo corriendo en contra, el propio Diouf selló su gran actuación en el minuto 86, anotando el 3-3 que puso de pie a los seguidores del Inter.
Lautaro Martínez, el máximo goleador de la Serie A esta temporada, tuvo una actuación breve, siendo sustituido en el minuto 54. El equipo del «neroazzurro» finalizó la campaña con unos impresionantes 87 puntos, producto de 27 victorias y seis empates, consolidándose como un gigante en el fútbol italiano.
El partido se llevó a cabo en el estadio Renato Dall’Ara ante más de 35 mil espectadores, con un arbitraje a cargo de Kevin Bonacina, quien mostró tarjetas amarillas a Lautaro Martínez y Mhkitaryan. Así, el Inter dejó claro que, a pesar de ya haber asegurado su título, aún tiene la garra y el talento para luchar hasta el último minuto en el campo. La estructura del equipo se perfila fuerte para los desafíos venideros, con jóvenes como Diouf asumiendo cada vez más protagonismo.
DCN/Agencias