La abogada María Alejandra Parra, experta en condominios, alertó sobre la confusión legal generada por el reciente aumento del ingreso mínimo integral, lo que ha complicado la aplicación de ajustes para trabajadores residenciales, vigilantes y el personal de edificios y centros comerciales.
Parra destacó que no hay un marco jurídico claro que establezca cómo debe incorporarse este nuevo ingreso a las obligaciones laborales de los condominios. Aunque el ministro del Trabajo lo ha presentado como un incremento, existe incertidumbre sobre su alcance y modo de implementación.
En cuanto a las diferencias entre trabajadores, Parra explicó que los trabajadores residenciales se encargan del mantenimiento de las áreas comunes, mientras que los vigilantes tienen funciones de seguridad y control de acceso. Actualmente, el salario mínimo se mantiene en 130 bolívares, además de un beneficio de alimentación que equivale a 40 dólares.
El abogado laboral Jair De Freitas también se pronunció al señalar que, hasta el 8 de mayo, la Imprenta Nacional no ha publicado la normativa que formaliza el anuncio del ingreso mínimo integral. La última gaceta disponible es del 17 de abril, por lo que el anuncio carece de respaldo legal definitivo. Según De Freitas, el acuerdo firmado por representantes laborales no especifica montos ni distribución de lo anunciado.
Además, De Freitas mencionó que, una vez que se publique la normativa, los condominios tendrán que recalcular los sueldos correspondientes a horas nocturnas y extraordinarias, especialmente en horarios de 24 por 48 horas, comunes en vigilancia. El recargo por turno nocturno es del 30% del salario diurno y, las horas extras, aplican un recargo del 50%. Ambos especialistas coincidieron en que la falta de un marco legal claro complica la planificación financiera y la correcta aplicación del nuevo ingreso mínimo integral.
DCN/Agencias