
En Anaco, estado Anzoátegui, la autopsia del exconcejal José Manuel García Sabino, de 31 años, reveló que su fallecimiento se debió a asfixia mecánica por estrangulamiento. Este hallazgo contradice la versión inicial de suicidio y sugiere que se trata de un caso de homicidio.
El cuerpo de García Sabino fue localizado en los calabozos de la Policía Municipal. Inicialmente se había informado que el fallecido estaba colgado de un mecate en el baño de la celda. Sin embargo, el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf), con sede en Barcelona, presentó resultados que indican lesiones que no concuerdan con un ahorcamiento autoinfligido.
Fuentes cercanas al caso confirmaron que se trató de un estrangulamiento directo, lo que refuerza la idea de que hubo intervención de terceros en el fallecimiento del exconcejal. García Sabino era militante del Psuv y se encontraba detenido desde febrero de 2026, enfrentando acusaciones por estafa agravada vinculadas a su gestión.
Familiares y allegados sostienen que su arresto se produjo tras denunciar supuestos actos de corrupción en la alcaldía de Anaco, lo que añade un contexto relevante a la investigación en curso. El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) ha asumido el caso como un homicidio y está trabajando en la reconstrucción de los hechos que sucedieron en el centro de detención.
Hasta el momento, se tiene previsto imputar a los 34 reclusos que compartían espacio con García Sabino, con el fin de establecer responsabilidades individuales en el calabozo. No se han realizado detenciones adicionales ni se han identificado posibles autores materiales, pero la investigación sigue abierta bajo la figura de homicidio.
DCN/Agencias